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Amaneció el día lunes, y nosotros montándonos en un taxi con destino a Pretoria, capital de Sudáfrica, ubicada a unos 40 km de Johannsburg. Hasta hoy no hemos tenido noticias de Coralio, hemos enviado correos electrónicos con números de teléfonos de la casa donde estamos hospedados, pero no hemos recibido ninguna llamada, no obstante no perdemos la esperanza de encontrarlos, algún día.
El trayecto a Pretoria es rápido, hay muy buenas autopistas, además que aquí todo el mundo anda con prisa. Al llegar a la embajada, a todos nos aprieta el estomago por la angustia de saber que esta es la ultima oportunidad de que Rafa continúe con nosotros, ya que de no conseguir pasaporte no habrá otra alternativa que regresar a Caracas, lo teníamos en mente cuando salimos de casa, habíamos agotado todas las instancias para tratar de conseguir otro pasaporte y había sido inútil, entonces fue cuando asumo la posibilidad de conseguirlo afuera del país en una embajada, como por ejemplo la de Portugal ubicada en Lisboa, por donde teníamos que pasar. Allí no fue posible, nos informaron que desde hace varias semanas se les había agotado el material dado la gran cantidad de venezolanos radicados allá, quedando como ultima alternativa, la embajada en Sudáfrica, pero había que tener en cuenta que podía suceder lo mismo que en Lisboa, por ello es que teníamos ese nudo en el estomago cuando subíamos las escaleras hasta llegar a la elegante oficina, donde nos atendió una amable señora, que muy amablemente nos dijo lo que no queríamos escuchar, ¡No hay Pasaportes! No puede ser señora, estamos representando a Venezuela en una expedición conjunta con España, y hemos causado cierto interés en el publico nacional ya que aparte de que queremos cruzar ocho países mediante rutas, unas desérticas y otras selváticas, también queremos ser el primer grupo de 4x4 que logra escalar el Kilimanjaro, vea, aquí le obsequiamos un ejemplar de la revista Estampas en la cual tuvimos el honor de ser la portada. La señora en verdad quedo impactada por la portada y se apresuro a leer el articulo, en verdad ustedes han hecho esto? Claro, imagínese como quedaremos ante los amigos españoles si no logramos conseguir un pasaporte para Rafael. Bueno, esperemos a que llegue el embajador, a ver si el tiene alguna solución, crucen todos los dedos, tranquila señora que los tenemos así desde que salimos de Caracas. A los pocos minutos, entra un señor encorbatado, saluda con un movimiento de cabeza y entra rápidamente en su oficina, si ese es el embajador, no tiene mucha simpatía que digamos, a cruzar mas los dedos, si eso es posible. La señora entra a la oficina, explica el caso y al final la escuchamos decir, mire la revista, ellos son los que están en la portada, asómese, dicho esto, el señor se asoma y nos dice, tranquilos dado la importancia del caso, les daré uno de los cuatro pasaportes que nos quedan para emergencias, y esta, a mi entender es una de ellas, ustedes están representando al país, y no los podemos dejar mal, porque seremos todos los que quedamos mal, no? Genial! Como podremos agradecerle este gesto, usted no tiene idea de la alegría que nos esta dando. Tranquilos, solo terminen la expedición, suban al Kilimanjaro y pongan las fotos en tucarro.com que nosotros acá nos contentaremos con haber contribuido un poco con ese logro. Con el pasaporte en la mano, nos tomamos una foto en la puerta de la embajada, y como decimos nosotros, “pata” para el aeropuerto de Johannsburg que tenemos que alcanzar a Coralio antes de que crean que no hemos llegado a Sudáfrica.
Una hora después estaba yo peleando con un empleado de la aerolínea de Sudáfrica Airlines, porque nos quería cobrar 50$ de penalización por cada boleto por cambio de fecha, y ya yo les comente que andamos fallos de presupuesto, así que antes de aflojar un $, hay que pelearlos. Al fin solo logro que penalicen a uno solo, y termino pagando los fulanos 50$ para que nos terminemos de ir y llegar a Cape Town con dos días y medio de retrazo, sin haber nunca entrado en comunicación con los amigos españoles.
Llegamos a Cape Town y comenzamos a correr de nuevo, primero buscar el equipaje que es muy aparatoso, empezando por los tres tubos de cartón grueso de 1.60 m de largo en los cuales tenemos adentro todas las calcomanías con las que tenemos que rotular los vehículos españoles, mas cuatro inmensos y pesados bolsos, aparte de un morral que cargo siempre conmigo, donde tengo las cámaras. Una vez con todo eso, salir a buscar un taxi para que nos lleve al centro a conectarnos en un Ciber Café a ver si la providencia nos ayuda, y Coralio se ha conectado y nos informa que nos espera en la salida de la cuidad con una copa de Champgne para brindar y con los vehículos listos para partir, es mucho pedir, verdad? Si, así lo pensé, pero a veces de sueños también vivimos, la cosa es que cuando despertamos, nos damos unos tortazos, que ni te digo. Y así vino el primero, me conecto en un ciber café, y nada! Que vaina tres días y nada, a donde se metieron estos? Me decido a ir a la aduanera, donde se supone que hace cuatro días habían retirado los vehículos para aparcarlos afuera y dejarlos listos, pero antes llamo. Me atiende alguien, me identifico, me dice, ha si, si se quien es usted, aquí esta su carro, su amigo Coralio me ha dicho que le dijera que lo espera en el camino, que llevaban tres días esperándolo y se han ido hoy, ha, y de paso tiene que traer 1.865$ para cubrir los gastos de aduana y de estacionamiento. No tengo palabras (de nuevo), me atraganté, me quede mudo, me dio rabia, no se, solo atino a decirle, señor, me monto en un taxi y me voy para allá, espéreme. Dicho esto, agarramos los macundales y nos vamos, no hay que mencionar todo lo que cruzo mi mente durante el trayecto, de todo y nada bonito.
En la oficina de la aduanera, este señor que me atendió por teléfono, me explica con lujo de detalles el porque de la absurda cifra, y todo cuadra, todo, menos en mi presupuesto donde pensaba pagar 250$, pero dado que la camioneta llego en menos tiempo del estimado, aquí el estacionamiento de contenedores lo cobran muy caro, adicional a las multas por no retirar la carga dentro del tiempo reglamentario. No tengo alternativa, por mucho que le llore que no tengo tanta plata, si quiero la camioneta, tengo que pagar eso, y lo pago. Coralio, me informan, había esperado desde el sábado hasta hoy para arrancar, en vista de que nosotros no dábamos señales de vida (claro, si tan solo se hubiera conectado a su correo, una Vez), decidió dejarnos unos números para que nos comunicáramos con ellos. Le digo a este señor, vale, le pago, pero me deja llamar desde aquí a mis amigos, porque algo le saco gratis. Llamo a Coralio, y magia, hablo con el, el hombre no cabe de la alegría, apareciste, donde estas? Estamos a apenas 350km de Cape Town, te esperamos aquí mismo, te arrancas ahora y nos vemos en unas cuatro horas, vale? Claro que vale, nos montamos en la camioneta y “Pata”. Así, después de exactamente tres horas y cincuenta minutos, nos encontramos en un campamento a orilla de carretera, al fin todos nos abrazamos para conocernos y brindamos con Champagne, contamos algunas peripecias y a la cama (yo a escribir estas líneas) que mañana nos toca hacer aduana para pasar a Namibia y a rotular los carros españoles.
Amaneció y nos fuimos hacia la frontera, apenas hicimos aduana en el lado de Sudáfrica avanzamos hacia el lado de Namibia. Estábamos todos entregando pasaportes y haciendo que revisaran los vehículos, y a medida que eran sellados los diferentes pasaportes, nos retirábamos de las oficinas, y en eso, Rafael (el pobre negro le ha tocado de todo) me llama con los ojos muy abiertos y alarmados, creo que el tipo no me quiere sellar el pasaporte, dice algo de la cámara de filmar, no le entiendo, habla con el. Me acerco y le pregunto al oficial, cual es el problema? El señor necesita una visa de Holiday no de transito! Pero si andamos todos juntos y usted nos sello a todos con visa de transito, solo duraremos en Namibia unos cuatro días, le digo con cara de preocupado, y en verdad lo estaba. No, el señor se tiene que regresar a Cape Town para que le pongan una visa de “Holiday”, no se hable mas, si quiere que no tenga mas problemas! En eso miro con cara de alarma, al otro oficial, y le pregunto, señor, sin que se sienta ofendido, me puede usted decir que quiere decir este oficial, porque yo no entiendo que esta pasando, es que andamos todos juntos y el ha sellado todos los pasaportes con visas de transito, porque a Rafael le pide una visa diferente? Me contesta en voz un poco baja, si el le ha dicho eso, así debe de ser, porque el es el oficial a cargo de emigración aquí. Pero insisto, le puede preguntar el porque? Creo que tiene algo que ver con la cámara de video, me dice. Pero si el no esta grabando, es mas, si quiere le quitamos la cinta y se la damos, pero por favor, quiere usted interceder por nosotros? No lo siento, ya el le dijo que hacer, mejor deje las cosas así, se regresa y en dos días podrá pasar. QUE? Señor, son 680km de regreso mas la venida, en total son mas de 1.300km. Lo siento, de nuevo, no puedo hacer nada!
Lo escucho pero no lo creo. Me quedo unos momentos, como lelo, entonces se acerca Carlos, uno de los amigos españoles, y me dice, mejor hazlo que el dice, mira que el otro oficial se ve como bravo. Bravo? Arrecho estoy yo!! Como me hace esto a mi?
Insiste Carlos, vale, que no es tan grave, te devuelves ahora y mañana en la noche esta aquí de nuevo, solo pierdes dos días. Si, aparte de varios cientos de $ que no me sobran, en gasolina, como si la Samuray no tragara casi gasolina, eso son ustedes que tienen motor a gasoil.
Al mal paso, darle prisa, dice el dicho. A ver, dime en el mapa de Namibia donde van a estar ustedes en los próximos tres días, por si acaso nos piden algo mas? Dichas las instrucciones, me arranco sin mirar mucho para atrás, porque me hecho a llorar.
Y bueno, 9 horas mas tarde, aquí estoy en un Cibercafe escribiéndoles estas ultimas líneas a ustedes, sin saber que ira a pasar mañana. De tener la visa me arranco de una vez a la frontera a ver si tengo chance de que la crucemos, y desde la siguiente ciudad de Namibia les escribiré, espero que buenas noticias, porque las ultimas han sido...
Fin del día 1 de la expedición.
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