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TransOrientale. Rumbo Zero. Etapa 4 |
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miércoles, 18 de junio de 2008 |
Más que ayer y esperemos que menos que mañana Anoche cayeron unos vodkas antes de acostarnos, mas que nada para probar su eficacia contra los mosquitos. Probablemente la dosis no fue suficiente porque quien mas o quien menos se levanto rascándose.
Domingo 15 de Junio de
2008 ETAPA 4, Yelabouga - Mrakovo (694 km)
100 Km de enlace nos sitúan en
la línea de salida de la especial. Sin embargo realizamos la mitad del recorrido
(unos 70 Km) en convoy, porque los vehículos que nos precedían se han quedado
bloqueados en un oscuro y espeso barro.
Rodamos sobre pistas rápidas
entre grandes extensiones de cereales y arboledas. Hemos disfrutado de una
conducción realmente deportiva con puntas de mas de 100 km/h y utilizamos el
Sentinel, instrumento de seguridad que permite señalizar al vehiculo que precede
la intención de adelantamiento.
Sí, hoy también nos hemos
quedado sin la bolsa de comida. Por suerte Joaquín, Emilio y Tony, que viajan en
el coche de asistencia nos han preparado unos bocadillos que devoramos sin
compasión. Además nos han localizado un lugar donde ducharnos por 90 rublos por
persona más 30 por toalla (unos 3,5 euros). Limpios y relucientes, iniciamos el
segundo tramos de enlace de la jornada, 470 Km. por una zona que nos recuerda
Galicia pero mucho mas amplia y llana. La gente nos saluda al pasar, es mucho
mas cálida.
La elevada humedad y temperatura
nos someten a un bochorno que desencadena una ligera lluvia que refresca el
ambiente y saca a relucir todos los olores del campo en primavera, arco iris
incluido, genial.
Llegamos al campamento pasadas
las 10 de la noche, por primera vez todos los equipos pueden desplegar sus áreas
de trabajo y revisar sus vehículos y el material que transportan. Por otra parte
los habitantes de la zona conviven con nosotros extrovertidamente las últimas
horas del día.
Por suerte nosotros no tenemos
nada que reparar y tan solo realizamos las tareas de mantenimiento y revisión.
Nuestros compañeros de Epsilón sin embargo han tenido que trabajar en los
motores de los camiones toda la noche. A última hora de la noche Joaquín y
Emilio nos han preparado los documentos para pasar la frontera, y nada más y
menos que en kazajo, mañana nos vamos a Kazajastán.
  
  
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