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Previo, Rumbo Zero en el Raid Atacama |
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martes, 11 de septiembre de 2007 |
13 horas de vuelo nos sitúan en Buenos Aires, ciudad de 12 millones de habitantes. Es curioso, estamos boca abajo y no nos caemos, por suerte la Ley de Newton funciona. Entre la Capital y Bariloche recorremos 1.800 Km planos como la palma de la mano.
Enormes haciendas acotan la llanura de la Pampa Húmeda, pastos y pastos que recorremos por rutas sin la menor curva o cambio de nivel. La Pampa Seca está cubierta de arbustos que la hacen impenetrable. Increíble, el combustible está racionado y nos obliga a detenernos en cada gasolinera que encontramos, muchas de ellas en estado semi-abandonado. Pernoctamos en Trenque Leuquen. A las puertas del desierto nos detenemos en Chacharramendi, un lugar olvidado de la mano de Dios.
Almorzamos y continuamos nuestra ruta y tras otra larga jornada descansamos en la ciudad de Neuquén. Tras una curva nos sorprende un paisaje de impresión, un lago azul rodeado de cumbres nevadas. Por fin llegamos a Bariloche. Posada de esquiadores y de aspecto suizo acogió la salida del Patagonia Atacama 07. El viento polar inunda las calles de esta pintoresca ciudad, parece que estemos en Navidad. El olor a carne a la parrilla nos indica que es hora de almorzar o cenar con una puntualidad exquisita, igual que el menú.
Las verificaciones son siempre momentos de tensión, papeles y más papeles, pegas en esto y aquello, subir y bajar del camión, desmontar, montar, en fin un rollo. Finalmente tras una larga sesión conseguimos de los comisarios FIA el sello que nos permite tomar la salida. “La largada” como dicen acá, congregó a un gran número de espectadores que nos animaron con una calurosa despedida. Saludos, fotos, el rugido de la bocina del camión y nuestra bandera ondeando bajo la fuerza de los vientos patagónicos. (como decía el animador).
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