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En los años 20 Citroën abriria por primera vez el camino para los vehículos a través del Sahara. Pionero en el automovil y la aventura.
Partiendo de Touggourt (Argelia), George Marie Haardt, Louis Audoin-Dubreuil y un equipo de 10 personas, varios militares y un geógrafo, conectan Tombuctú (Sudán) en 20 días. ¿Pero que pudo empujar a estos hombres a recorrer una de las regiones más inhóspitas del planeta? Una gran idea, simplemente. Al final de la Primera Guerra Mundial, el proyecto de una conexión segura y rápida entre la Francia Metropolitana y África Ecuatorial seduce a los coloniales y los industriales y encuentra un eco muy favorable en los medios militares y científicos. Una gran idea que en automóvil es posible. Confiando en su material, persuade a André Citroën de que puede hacerse en apenas en 20 días: La historia le dio la razón. Con 5 vehículos Citroen de orugas Kégresse, los miembros de "mission Haardt-Audouin" efectúan la primera conexión directa entre Argelia y el África occidental francesa. Es una gran noticia: el 7 de enero de 1923 el primer correo transahariano en automóvil se entrega al comandante de la región de Tombuctú, el coronel Mangeot. Al entrar a Sudán, exactamente antes del Tabankor, un incidente se produce. Por su particularidad, señalará a los miembros de la expedición Haardt y Audouin. Viendo que los dos últimos coches del convoy tienen algún problema para seguir el ritmo de los demás, lanzan una bengala para señalar la posición de los vehículos de cabeza. ¡Sorpresa! la bengala, al volver a caer sobre el suelo, incendia la sabana, cubierta de hierba reseca, imposible de apagar las llamas, el fuego se propaga, obligando a los conductores a ponerse en marcha. La sabana se vuelve roja, haciendo huir los animales, hasta allí invisibles. Los cinco vehículos salen indemnes y reanudan su marcha victoriosa hacia Tombuctú.
Las ruedas del Citroën Kegresse eran muy avanzadas para su tiempo. Estaban realizadas con telas formadas por hilos paralelos embutidos en caucho. Éstas sustituían a las viejas telas de caucho cruzadas. Su principal cualidad era la durabilidad, lograban un kilometraje promedio de 15.000 kilómetros, e iban inflados a 2,5 bares de presión, además les permitía rodar por asfalto a 45 Km./h y adentrarse por firmes menos adherentes. |