.: domingo, 12 de octubre de 2008 :. 
Magazine 4x4 arrow Noticias arrow África-Kilimanjaro 2004 arrow Informe 6: 19 de Agosto- LLegamos a Zimbabwe
Advertisement
Informe 6: 19 de Agosto- LLegamos a Zimbabwe PDF Imprimir E-Mail
miércoles, 18 de agosto de 2004
Amaneció y la tormenta ha pasado, al menos por ahora. No podía comentarles antes lo que pensábamos hacer para poder llegar a Sudáfrica, por los problemas legales que acarreaba la acción.

Habíamos averiguado la no asistencia consular para los nacionales venezolanos en ninguno de los países que se ubican al norte de Bostwana, la salida era regresar e intentar entrar ilegalmente a Sudáfrica. Me disculpo públicamente por lo que hicimos, pero no teníamos alternativa, pensamos en los riesgos que implicaba introducir a dos personas sin pasaporte por dos aduanas (Bostwana y Sudáfrica), podíamos ir los tres presos, por tiempo indeterminado, he conocido una cárcel boliviana, pero no tenia el menor interés en conocer una aquí. Pero, si uno no se arriesga por dos amigos, ¿por quien entonces?... Si esos amigos han apostado a lo que sea por compartir con uno las adversidades de una expedición, porque no devolverles lo mismo.

El hecho es que llegamos a la frontera, yo manejando con cara de tranquilidad y Luis y Rafael escondidos en el compartimiento de carga mezclados con bolsos y ropa.

La primera aduana fue rápida, pero la segunda, después de sellar el pasaporte, pase a que sellaran el Carnet de Adouane, y el oficial me dice, Abra Atrás!

No tengo que tratar de explicarles con palabras lo que sentí, porque me imagino que ustedes leyendo esto habrán sentido algo similar. Sentí que la cara se me podía roja, el Corazón pego un brinco, que dolió, comencé a temblar y me esforcé mucho por no hablar con voz temblorosa y decir, está trancada por seguridad, desde aquí puede ver todo hacia atrás, y le abro la puerta trasera que efectivamente permitía ver hacia atrás pero ellos no se veían.

El oficial arruga un poco la cara, y duro unos segundos (que me parecieron una eternidad por que tuve que aguantar mi expresión de “aquí no pasa nada”) y entonces accedió, para mi alivio. Reviso un par de cosas, miro alrededor, y dijo, Ok, Go! Me monte en la camioneta, encendí el motor y arranque lo mas despacio que pude, para cuando había rodado 1 km. es que grite, YESSSS, Lo Hicimos!! Y los pasajeros de atrás, gritaron, sácame de aquí, que tengo calambres!!

Tenemos, de todo corazón, que agradecerles a todas las personas que trabajan en la Embajada de Venezuela en Pretoria, Sudáfrica, por el inmenso esfuerzo que hicieron para que pudiéramos conseguir, no uno, sino, dos pasaportes, la verdad que el Venezolano es especial, no he encontrado en otro país tanta solidaridad para con los co-nacionales como la que hay en Venezuela, se abocaron de cuerpo y alma a ayudarnos, de verdad, quiero utilizar esta pantalla que es vista por millones de personas para agradecerles públicamente, que Dios se lo pague, que los fiadores son buenos.

Luis y Rafael ya estarán en Caracas para cuando ustedes lean esto, y yo estoy ya a 870 km dentro de Bostwana camino a Zimbabwe.

Hacer una expedición es excitante, hacerlo en África es lo más emocionante que te puede pasar, pero hacerlo en solitario, es de lo más aburrido porque a quién le dices: "¡Mira ese Rinoceronte" o "Mira que impresionantes son los Elefantes". Observas a tu lado y no hay nadie con quien compartir esas experiencias con las que soñaste tanto poder vivir. Manejas horas y horas por carreteras de tierra y algunas de arena, he rodado a estas alturas más de lo que iba a rodar en toda la expedición y aun me faltan más de 3.000 Km.

He decidido poner a prueba, una vez mas, al lubricante PDV porque tiene que aguantar los 11.000 km. sin cambio, ya que no tengo aceite para hacer un cambio que no estaba estimado en las cuentas originales.

Tardas días en cubrir lo que por carretera de asfalto harías en uno o máximo,  dos días. Como no tengo GPS, me paro cada vez que veo un poblado (léanse, dos o tres churuatas) para rectificar la dirección. Me bajo de la camioneta en uno de ellos y me acerco con expresión de "vengo en  paz",  a una viejita que esta frente a su churuata y apenas cuando comienzo a preguntarle si estoy en la ruta correcta para cierto poblado, la viejecita comienza a gritarme algo. No tenía idea de lo que me decía, pero como el ser humano es, en esencia, igual en todos los lugares de esta tierra, pude interpretar, por su lenguaje corporal, que estaba molesta porque yo estaba allí en sus tierras. Así es que con ademanes de "tranquila, que me retiro y hablo desde afuera del corral" me aparto hasta la entrada de lo que parecía, eran sus límites, y la señora seguía gritando cosas y gesticulando con los brazos. Me dije, mejor me voy y pregunto en otro lado que aquí no soy bienvenido. En ese preciso instante veo que se acerca una mujer desde una churuata que está varios metros más lejos tapada por el  follaje, se acerca con una expresión más amigable y freno mi retirada. "Hola, es que estoy un poco perdido y quisiera saber si por este camino llego al poblado tal" - le digo con el tono de voz y la mejor expresión facial que encontré como para tratar de hacerle entender que soy más manso que un cordero y que no hay peligro.

-"No problem" - me dice - ella es mi abuela"  y agrega la doña, "¡Un hombre blanco a entrado en mi casa!. ¿Qué hace aquí?. La mujer dice entonces: "Nuestros hombres no están aquí, están cazando. Mejor váyase y regrese cuando ellos vuelvan" - y agrega - "pero ya le dije a mi abuela que usted está perdido, y como ve, ya se calmó".
-Que bueno que esté aquí, porque su abuela no entiende Inglés, verdad?. No es que yo esté perdido, sino que quiero rectificar si esta es el vía correcta para el poblado "tal". Vea, en este mapa, nosotros estamos aquí, y yo quiero ir hasta aquí. ¿Esta es la vía correcta?.
-Sí, siempre derecho sin cruzar para ningún lado. Tiene que tener cuidado porque ya va a anochecer y es mejor no andar de noche por allí porque los animales salen a cazar.
-Sí, tengo eso en cuenta. Sin embargo,  debo seguir avanzando, pero antes, le puedo tomar unas fotos a ambas?.
-¿Foto, foto? - me pregunta - "Sí, fotos. Ya busco la cámara". Monto el trípode y tomo la foto. Cuando veo la cara de ambas viéndose en la pantalla de la cámara digital era de absoluta incredulidad, y cuando les dije que las filmaría para que se vieran en video, pusieron cara de "¿de qué habla el?", Recordé la cuña de "eso no tiene precio, para todo lo demás existe Master Card". Finalmente, se ven en el video. La  señora empieza de nuevo a gritar y yo no hacía sino preguntarme qué había hecho mal. Pensé en aquel cuento del alma que queda presa y es entonces cuándo le pregunto a la nieta (que no hacía sino reírse mientras se veía en la pantalla):
- ¿Qué le pasa a tu abuela? ¿Por qué está gritando de nuevo?
- Porque dice que ahora usted le tiene que regalar eso, lo quiere para ella,  para mostrárselo a su yerno.
- Pero no puedo - le digo - no tengo cómo hacerlo. Explícaselo, por favor.
Apenas le comenta a la viejita lo que le dije, la pobre puso una cara de regañada que me dio dolor, pero tuve que ser fuerte y entender que no podía hacer nada. Doy las gracias, me despido y arranco con la seguridad de saber que iba por buen camino.

Cae la noche y sigo avanzando mientras trato de escuchar un montón de Cd's que se han rayado, vaya a usted a saber por qué. A eso de las 10:30,  rodaba por la carretera a buena velocidad, casi haciendo rally por las curvas, a ver si me lograba distraer, porque el aburrimiento era dramático, y es entonces cuando de la nada aparece un inmenso Antílope, corriendo desde un lado, como si lo persiguiera un León. ¡La cagada!, me digo,  mientras freno a la vez que cruzo completamente hacia un lado buscando desesperadamente
esquivarlo. Aparte de que no quería dañar al animal, a esa velocidad  los dos nos íbamos a hacer mucho daño y, ¡clacatán!, le doy ese mamonazo al pobre, y con todo el impulso que llevaba  la termino de cagar  y me estampo contra un árbol. ¿Qué les digo? - Pensé, en ese instante mientras esperaba que se disipara la polvareda y podía ver el resultado de "yo avanzo de noche (cuando ya me habían dicho que era peligroso) porque yo soy arrecho y así puedo manejar horas y horas, adelanto camino y...ahora la cagué!!! . Estoy en medio de la nada, con un pobre Antílope, seguramente herido, y yo seguramente con la parte delantera de la camioneta vuelta trizas a juzgar por la fuerza del impacto, que si no estoy amarrado hubiese salido disparado por el parabrisas. En algún momento me tendría que bajar y afrontar la cruda realidad, así es que, como digo yo "al mal paso, darle prisa". Me bajo con esperanzas de que, lo que sea que este dañado, me permita seguir y no tener que quedarme varado con algo importante roto en medio de un sitio donde, sé de antemano, nadie me va a ayudar.

¡¡¡Los Milagros sí ocurren!!!. El parachoques fabricado en Ventuary soportó el golpe, se partieron 4 de los 6 tornillos que lo sujetaban y eso hizo que el mismo parachoques retrocediera hasta pegar contra el parafango y contra el capot, pero aguantó!!! Claro, una rama tenía que estropearme el parafango, como para que no saliera a decir: "no me pasó nada". Pero a fin de cuentas, hombre, en realidad no me pasó casi nada comparado con la fuerza del golpe. Claro, me acordaré de decirle a la gente de Ventuary que cambie los tornillos, porque no aguantan con un Antílope seguido de un árbol. Me siento, porque las canillas no me daban para tanta tensión junta y es entonces cuando ocurre el segundo Milagro:  ¡El Put... Antílope se ha parado!. ¡Seguramente un poco mareado, a juzgar por la manera como comenzó a caminar, pero estaba vivo!. La herida que tenía en el costado no era profunda ya que casi no sangraba, así es que este bello, pero inoportuno animal (o quizás soy yo), tal como apareció, se fue. "¡Diosito, gracias, gracias, gracias!", y me fui así, repitiendo esto por los siguientes 40 ó 45 km., hasta encontrar un sitio para acampar que estuviera en una sabana o algo parecido.  Mientras me dormía, seguía
repitiéndolo.

He llegado a Bulawayo, capital de Zimbabwe, una ciudad muy pobre, si la comparamos con las demás capitales africanas en las que hemos estado. Reabastezco de combustible el tanque de arriba y el principal como para cubrir 1.100 km., porque me dicen que desde  ese punto hasta las "Cataratas Victoria" no hay  muchas gasolineras. Saco  cuentas de cuántos kilómetros son hasta allá, y el resultado es de 550 Km. "No importa, voy con el doble, que total, la gasolina no se pierde"- me digo.  Me conecto para enviarles una comunicación, arranco, y a las pocas horas ¿adivinen qué? , pues se hace de noche, y ¿adivinen qué? no me paro. Es que uno no escarmienta, ah? Pero soy más consciente y, por lo menos, voy despacio, no más de 80 km/h. ¡Que ladill.! .

No les he comentado que aquí (me refiero a todos los países que he atravesado) casi no manejan de noche. Son muy pocos los camiones que se ven en carretera después de que anochece, seguramente por evitar lo mismo que me ocurrió a mí. Llego a un poblado y pregunto a la única alma que vi deambulando a esa hora (1 am) que dónde puedo encontrar un sitio para acampar. Sé que esto va en contra de toda norma de seguridad  pero, como dice el dicho: "Al inocente lo ayuda Dios". Me dice que más adelante,  si tomo una carretera de arena que hay a mano izquierda, me encuentro con una señal que dice : "Lodge a 6km", así es que para allá me enfilo. Estoy llegando al Lodge y veo en el piso algo que me es familiar desde mi pre-adolescencia  (viví en Angola, Africa, desde los 11 hasta los 14 años): bostas de elefante, de varios, de muchos. Me paro a verificar de cerca, y es entonces cuando los escucho. Estaban muy cerca, se apartaron porque vieron las luces, traté de alumbrarlos caminando hacia donde venían los ruidos y escucho varias ramas de árbol partiéndose porque emprenden la retirada. Allí estoy yo, escuchando el estruendoso sonido que hacen un montón de Paquidermos huyendo de UN hombre. Y allí sigo yo,  pensando en las ironías de la vida, porque si hubiesen sido ellos quienes deciden caminar hacia acá iba a ser yo quien dejaría medio caucho pegado de la arena por la manera como iba a arrancar.

Amanece y yo fresco como una lechuga después de dormir unas deliciosas 8 horas, y cuando me bajo de la carpa me espera una gorda con cara de bonachona que me dice:
-"Traté de despertarlo varias veces para que se fuera a ver los animales que estaban cerca, y usted, como si estuviera muerto".
Es que - le digo - si me pongo a contarle la historia de mis últimos 10 días me daría la razón al haberme quedado dormido de esta manera, pero eso es un cuento muy largo. A ver, ¿de qué me perdí?.
-Los animales están cerca porque la laguna esta llena. El dueño del Lodge la mandó a llenar porque vienen bastantes turistas a pasar varios días aquí y los animales vienen a tomar agua porque como no hay en las demás, ellos vienen a esta.
-Ya, ya, ya entendí, ¡vaya que hablas rápido!. ¿Entonces me perdí de ver los animales?. ¡Qué vaina! ¿Y no hay manera de verlos aunque sea mañana en la mañana?.
-Bueno, si usted supiera por dónde meterse los lograría ver, pero usted no es de aquí, no conoce el camino,  así es que no creo que los pueda ver.
Esta mujer habla como una ametralladora. Sin embargo logro decirle.
-¿Pero tú podrías enseñarme el camino, verdad?
-No, usted se perdería, esto es muy complicado, hay muchos caminos que se atraviesan y usted no sabrá por dónde meterse y se puede perder y después no sabrá cómo llegar de nuevo al Lodge.
Okey, este cuento está muy largo y es entonces cuando me ilumino y le pregunto.
- ¿Y si te pago y tú me enseñas cómo ir y venir?
- ¿Qué? - preguntó con cara de asombro- ¿Y me monto con usted? -Claro, favor que me haces.
Si hubiera sabido de antemano que iba a ser así de fácil , no habría estado parado durante tanto tiempo tratando de descifrar qué me decía.

No teníamos ni media hora rodando entre el follaje, cuando Mónica (así se llama la simpática gordita) apunta hacia unos Buitres que están posados en un árbol, y pienso, al igual que pensó ella "si hay Buitres, debe haber algún animal recién devorado cerca de aquí" y así fue. Lo que sinceramente no esperaba, era que se tratase de una Jirafa. Particularmente las veo tan bellas, tan inofensivas ¿por qué coño tiene que atacarla  un León? , porque según Mónica, fue un León.
-¿Cómo sabes que fue un León?- le pregunto.
- Porque la Jirafa es grande y alcanza para dar de comer a todo el grupo que acompaña a los machos. El Leopardo caza en solitario a animales más pequeños, la Chiíta caza en grupo de dos o tres, pero come mucho menos por lo que caza a animales pequeños. El León es el único que caza animales  así de grandes.
Me dio mucho dolor ver la crudeza de la selva. Recordé que a veces a los seres humanos también nos da rabia cuando vemos injusticias entre nosotros, pero todo es parte del balance de la vida.

Más adelante vimos de cerca,  muy de cerca según Mónica, a dos inmensos Rinocerontes. Estaban dormidos entre la sabana, salí para tomarles fotos y a la mujer casi le da un infarto.
-¡No, señor, métase en la camioneta que esto es muy peligroso, están muy cerca!.
-¡Si, si, ya voy. Una foto y listo!.
Y mientras le digo esto se han despertado los  muy cabrones,  que en ese instante, parados, sí que se veían grandes de verdad. Sin embargo, como soy terco (les consta), no podía perderme esa oportunidad. Necesitaba tomarles una fotos para que las vieran mis nietos, je!. Lo hice y arranqué antes de que a esta simpática gordita le diera un infarto. Claro, ella habrá visto en más de una oportunidad cómo quedan las camionetas cuando uno de estos se arrecha y lo entrompa con ganas. Seguramente  no quedarán como si chocas contra un árbol, como yo. Más adelante pudimos ver a las Jirafas. Estas estaban bien, eran varias y nos miraban con curiosidad y sin alejarse, cosa que aproveché para poder fotografiarlas. De camino al Lodge, tuvimos la dicha de poder ver a una gran manada de elefantes tomando agua en un lago. Me di un banquete viéndolos de cerca, retozando plácidamente entre ellos, jugando, echándose agua encima. La verdad es que en ese momento entendí que las había pasado muy duras en esta expedición, pero momentos como ese compensan cualquier contrariedad y te reconcilian con la vida.
He llegado a la frontera de Zambia y sigo hacia arriba para buscar a Coralio, Ape, Carles, Casti y a los demás amigos. Esto es lo más parecido a la busqueda de Mr. Livingstone.


Hasta la próxima.

Rui Mendes
Expedicion Africa Kilimanjaro

 

 
< Anterior   Siguiente >
Menu principal
Magazine 4x4
Legislación 4x4
Actualidad
Rutas y viajes
Expedición Kilimanjaro
Nuevo foro
Próximas actividades
Preparaciones T.T.
Competición 4x4
Calendario deportivo 2007
Cartografía y G.P.S.
Contacto
Enlaces
Compra/venta
Libros
Historia
Noticias
Publicar en la web
Registro de usuarios





¿Recuperar contraseña?
¿Quieres registrarte? Hazlo aquí
Compra/Venta
VENTA: APPLE IPHONE 3G 16GB,NOKIA N96 16GB,HTC DIAMOND,TYTN,SAMSUNG OMNIA I900
Últimos envíos al foro
Estadísticas
Usuarios: 346
Noticias: 302
Enlaces Web: 95
Visitantes: 1436554
Hay 40 invitados en línea