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África-Kilimanjaro 2004
Informe 5: 11 de agosto-Desierto del Kalahari | Informe 5: 11 de agosto-Desierto del Kalahari |
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| miércoles, 11 de agosto de 2004 | |||||
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Como dice el dicho, cuando vienen las malas, vienen todas juntas, pues parece que nos cayo el chaparrón completo. Pero contando desde la ultima bitácora, cuando nos encontrábamos en Windotek, capital de Namibia, y todo parecía comenzar a encaminarse. Nos hemos puesto de acuerdo con nuestros amigos, Coralio y Ape, para salir a la frontera y encontrarnos cerca de la entrada del Desierto del Kalahari, ya del lado de Botswana, pues nosotros aun teníamos cosas pendientes por hacer antes de introducirnos al desierto por cinco días, sin que veamos nada que se asemeje a un mercado, un banco o internet, y en esta ultima teníamos que hacer la parada obligatoria para enviar la bitácora que había escrito el día anterior, además de las fotografías, que como se dieron cuenta, no pudieron ser mas grandes dada la poca capacidad tecnológica en las líneas telefónicas de Namibia, que solo aceptan envíos máximos de 300k en archivos o fotos, y además de ello, se toma casi 6 minutos en enviar una sola foto de baja densidad. Ahora, porque les cuento esto, porque me retrase en la ciudad, haciendo mercado, cambiando plata para pagar gasolina y lo que les comente ya, para cuando salimos en dirección a la frontera nos damos cuenta de que tenemos que acelerar lo mas que podamos para tratar de llegar a la hora pautada y aun nos quedaban por delante 280 km. Aunque le dimos a lo máximo que daba la camioneta (120km), hemos llegado mas tarde, no hemos visto a nadie, y en la aduana nos dijeron que nuestros amigos se habían ido y que nos esperaban en el próximo pueblo, el caso es que arrancamos al encuentro de ellos y no los encontramos, avanzamos un poco mas, a ver si los podíamos encontrar, el hecho es que decidimos avanzar al próximo pueblo a ver si los veíamos, rodamos por unos 55 km y nada. Bueno, ni modo, quedémonos en este pueblo y en la mañana tratamos de llamarlos al satelital y determinamos donde están. Acampamos en las orillas del desierto, cerca de la carretera en un sitio mas o menos seguro, a la espera que el día siguiente fuera de encuentro con Coralio, Ramón y los demás. Amanece, y tenemos que tomar una decisión, yo saco un itinerario que tenia en la computadora de cuando estábamos creando el proyecto, y nos tocaba ir al norte del desierto hacia el Delta de Okabango, entonces decido irnos hacia allá, hacia la ciudad de Maun que esta en el borde del desierto y sirve de punto de llegada a miles de turistas que quieren visitar el Kalahari y el delta, y esta ubicada a 280 km del pueblo donde estamos, así que arrancamos, pensando siempre en que ellos hayan pensado que nosotros habíamos pasado la frontera antes que ellos, y que nos habíamos ido adelante hacia el norte, hacia Maun. Llegamos a esa ciudad, y nos vamos directo hacia el centro de la misma, con la esperanza de encontrarlos, pero no están, nos decimos, vamos al aeropuerto que hay donde cambiar Dólares por Pulas que es la moneda local, ya que hoy es domingo, si la quieren cambiar tendrá que ser allá. Nos acercamos al aeropuerto y paramos la camioneta dentro del estacionamiento, me bajo con mi Koala, y le comento a Luis y a Rafael que se queden cerca que no demoro, cambio plata para comprar gasolina y de paso pregunto si los han visto.
Una vez adentro del aeropuerto, le pregunto a varias personas si han visto un grupo de personas de nacionalidad española que andan vestidos con un uniforme igual al mío, y ninguna responde afirmativamente, me decido por cambiar la plata e intentar en el centro del pueblo a ver si alguien los ha visto. Estoy en la taquilla de cambio recibiendo la plata cuando me volteo y veo a Rafael y Luis, y pienso, si ustedes dos están aquí, quien esta cuidando la camioneta? Enseguida nos vamos a la camioneta y al acercarme veo que la puerta del piloto esta entreabierta, Mier…, nos abrieron la camioneta, abrimos la puerta y lo primero que veo que no esta , es el Laptop recién comprado, veo el tablero y no hay GPS, donde estaban los Cds no hay nada, mi camisa de uniforme que contenía 300$ en los bolsillos además de los Cds de las fotos que habíamos tomado en los últimos días y que las había estado enviando en la ultima bitácora, tampoco estaba. Me volteo hacia Luis diciéndole, Coñ…que vaina nos echaron, la computadora nueva, y ahora como hago con los reportes? Y es entonces que detallo la cara de angustia que tienen los dos, y no creo que sea por la computadora, que te pasa? A mi la robaron no a ti, porque tienes esa cara? Es que…atina a decir Luis tartamudeando, es que…, mi Koala tampoco esta! Tu Koala, y que tenias en el? Los pasaportes, dice Rafael, el de el y el mío, aparte de mi plata! Que? Dejaron los pasaportes en el carro? Ahora si se subió la gata al techo! Como van a hacer eso, coñ…! Nunca te separes del pasaporte, nunca!! Y ahora? Que hacemos Rui, me pregunta Luis? Como demonios se que vamos a hacer? No se, que se yo, vamos a la Policía a denunciar, para empezar. Y si preguntamos en los alrededores si vieron a alguien y vieron por donde se fue, sugiere Rafael. Dale, pregunta, le contesto contrariado. Y como preguntamos si no hablamos Ingles, pregúntales tu? La verdad que ahora no tengo el tino como para preguntar nada, estoy demasiado encabronado, con todo esto. Vamos a la Policía a denunciar esto y después vemos que hacemos, que aparte de estar perdidos, sin contacto con los demás, ahora no podemos seguir porque ustedes no tienen pasaporte, es decir, éramos muchos y parió la abuela. En la estación de la policía el oficial de turno dominical, nos reciben con cara de, que hacen estos disfrazados aquí, después de narrarles lo ocurrido, nos pregunta con expresión de quien quiere dejar patente de que nosotros somos las victimas de nuestra propia imprudencia, y es que ustedes no saben que no se debe dejar nada a la vista dentro del carro, y menos que nada los pasaportes? Con mas ganas de mentarle la progenitora que de seguir apelando a su indulgencia, le pido que por favor nos redacte una denuncia para ver después que hacemos con nuestra vida. Accede y nos pide que nos vayamos a una oficina continua donde nos los redactaran el relato. Y aquí se puso la cosa engorrosa porque en Bostawna se habla ingles, pero no el ingles americano, y de lejos, tampoco el británico, es una mezcla entre ingles con africano, muy difícil de entender, cuando el oficial nos pregunta datos, para mi era como tratar de entender a un Jamaiquino pasado de tragos, sencillamente, no entendía nada, y el tampoco me entendía a mi, claro. Bueno, o nos ponemos de acuerdo y ponemos de nuestra parte cada uno, o de aquí saldré pero esposado porque usted pierda los estribos porque no me entiende. Bueno, me dice con cara de quien no quiere amargarse el día con una pendejada, escriba usted con su letra aquí todo lo que sucedió y yo después lo transcribo con mi letra. Vale, ahora nos entendemos. Mientras escribía los datos nuestros y narraba lo que había ocurrido, me iba percatando del lío en que nos encontrábamos, no tenia idea de cómo encontrarle solución porque estaba al tanto de que Venezuela no tiene representación en Bostawana y al no tener embajada, adonde acudes en busca de un pasaporte, y como sales del país? La única alternativa que me llegaba era la de regresarnos a Sudáfrica, que era el único país donde sabia que si había embajada, y además eran amigos nuestros ya, pero ello implicaba regresar 1.600km y después retomar la ruta hacia arriba hasta Kenia, además de tomar en cuenta que los ciudadanos venezolanos necesitan siete visas para cruzar los ocho países de la expedición, es decir logísticamente iba a ser cuesta arriba conseguir los todos los visados a tiempo para seguir, era todo un remolino de ideas y de angustias que circulaban por mi cabeza. Termine el relato, se lo entregue al oficial, que ya parecía entender por lo que estábamos pasando, vengan en dos horas a buscar la denuncia transcrita, me dijo.
Salimos de la comandancia, sin saber exactamente que hacer, intente ordenar las ideas, y propuse que llamáramos a Coralio, al satelital que tienen, al que casi nunca logramos comunicarnos, pero intentemos para al menos saber donde están ellos. Compramos una tarjeta telefónica, y discamos, Bingo, cayo la llamada, y me percato que también ellos están preocupados por nosotros, al no saber nada durante ya dos días, donde están, les preguntamos, en Xade (¿?), me contesta Coralio, donde es eso, Luis busca rápido el mapa, le digo, a ver, nosotros estamos en Maun, saben donde queda eso? Dos personas buscaban afanosamente dos localidades tratando de determinar donde estaba cada quien, y Luis me dice, Cabeza están aquí, aquí esta el pueblo que dicen, pero, … están a casi 800km de aquí. Coralio, en eso me dice por el otro lado, Ostia hombre, que están bien arriba ustedes, no? Que hacemos, me pregunta, Coralio. Cuatro segundos para pensar, y digo, nosotros nos arrancamos ahora para allá y después les contamos que nos paso, vale? Están bien nosotros no nos moveremos de aquí, los esperamos, cuando creen llegar? Esta madrugada, si todo sale, bien. Fuimos a la comandancia a buscar la denuncia, y cuando eran las 3.00 pm arrancamos hacia el desierto del Kalahari, sin tener mas referencia que un punto en el mapa, distante unos 200 km. del siguiente punto mas cercano, y sin GPS. Para hacer el cuento mas corto (si es posible) rodamos 380km por carretera hasta entrar en el desierto propiamente dicho, y desde allí 410 km. de camino de arena, no dunas, si no arena, que obligaba a andar en 4x4 y tercera velocidad todo el tiempo, a la vez que esquivábamos los animales que cruzaban el camino continuamente, antílopes como arroz picado, jabalís, zorros, y otros que los veíamos y nos preguntábamos que eran. Eran las 4.00 am cuando llegamos a sitio donde supuestamente estaban acampando, y no estaban, yo ya no doy mas, durmamos y mañana los buscamos. Al día siguiente, no rodamos 3 km cuando los vimos, es que de noche todo se ve igual, dicen. Para describir la alegría de todos los amigos españoles, tendríamos que decir que fue algo parecido a la llegada de unos seres queridos, que no veían hacia mucho tiempo, abrazos, risas, y las preguntas de rigor, que les paso, por donde se metieron, como es eso que les robaron, etc. Obviamente se quedaron boquiabiertos cuando se percataron de lo grave de nuestra situación, hubo sugerencias enseguida, pero, les pedimos a ustedes que no se preocupen por nosotros, y vamos a adéntranos mas en el desierto a ver si vemos lo que venimos a ver, leones, jirafas, elefantes, etc. Vale, pero primero tienen que pagar la entrada al parque, que son 100$ por vehículo y 10$ por persona, dice Carles. Y no podemos ir a pie, pregunto? Entrar a la zona protegida del Desierto del Kalahari, es viajar en el tiempo hacia atrás, es todo tan salvaje, tan real, los antílopes se cruzan en el camino, saltando con una gracia digna de bailarina, los ñus observan los vehículos como algo amenazante, las jirafas se alejan rápidamente y apenas dan tiempo de tomarles fotos, entonces al final de la tarde nos topamos de frente con el Rey de la selva, mejor dicho, con dos de ellos. Nos acercamos lo mas posible, tanto así, que de haber estado un guarda parques con nosotros, nos hubiera dicho que corríamos peligro, pero si perdemos esta rara oportunidad de estar cerca de semejante espécimen, de nada vale todo lo que hemos padecido, así que le hemos tomado las fotos que exhibimos, espero les gusten porque a nosotros nos parecen geniales porque estábamos allí. Dos días así, disfrutamos en el desierto, pero llega la hora de despedirnos, los amigos españoles se dirigen al norte y nosotros a Sudáfrica 1.600km hacia el sur, de nuevo, a tratar de pasar para llegar a la embajada de Venezuela y, de nuevo, solicitar no uno, si no dos pasaportes. No tenemos la menor idea de cómo haremos para pasar las dos aduanas, la Botswana y la Sudáfrica, con dos personas sin pasaporte, pero hay que intentarlo, no hay alternativa alguna, creanlo. Por mi parte, después que se consiga arreglar el problema de los pasaportes, y los monte en el avión con destino a Venezuela, me devuelvo para completar la ruta hasta Tanzania, seis países, 5.600 km en solitario hasta lograr encontrar a Coralio, Ape, Carles, Casti, y los demás. Que Viva Venezuela!! Rui Mendes Información por cortesía de: |
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